domingo, 23 de junio de 2013

MUERTOS Y FANTASMAS


El caballo de tres patas, el ánima tutelar de Pedro Alcaraván. El Peludo del Polanco,  el Espíritu de Juana Millán, entre otros personajes misteriosos del Más allá, perviven en la memoria popular del bolivarense.

Seres misteriosos
Desde que las bombillas inventadas por Tomás Edison disputaron exitosamente a la Luna la primacía secular de disipar las tinieblas tras la puesta del sol, podríamos decir que comenzaron a esfumarse los fantasmas de los pueblos de quienes no quieren bajo ninguna circunstancia enfrentarse a esa experiencia.
Estos seres ectoplasmas que en cada lugar tienen su cognomento particular, nombres iguales, distintos o semejantes, vienen de alguna parte que todavía las religiones ni la ciencia han logrado explicar de una manera convincente.                                                           
Sobre tales fenómenos sobrenaturales cada quien tiene su versión o una verdad muy propia que va sembrando o pone a circular conforme a las circunstancias. Hasta ahora ha sido difícil que desaparezcan de un todo esos muertos, fantasmas o apariciones a los que por sus manifestaciones en el caso particular de los bolivarenses de la capital, han bautizado con los nombres de La Llorona, el Caballo de tres patas, El Espíritu de Juana Millán y El Peludo, entre otros.
Marcos Ortiz, un sastre del Casco Histórico en cuyas casonas abandonadas la gente suele por las noches escuchar pasos misteriosos, quejumbre de puertas y ciertos ruidos sobrecogedores, siempre nos contaba del alma en pena que asustó a su hermano Jorge cuando aún no soñaba con ser reputado músico del centro nocturno “Barbarroja” de Caracas. Ante la aparición, el muchacho tuvo el valor de arrodillarse y rezar la Magnífica con lo cual aquella ánima solitaria se desmaterializó como por encanto, pero por un tiempo largo las noches de Jorge se  hicieron largas y  penosas mientras no se hallara bajo el regazo de su madre.



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